En lo relativo a la legislación, realmente leyes no faltan; lo que hace falta son los mecanismos para garantizar el cumplimiento efectivo de las mismas. Realmente parece importante que se apruebe a la mayor celeridad la Ley de Desarrollo Autónomo de los Pueblos Indígenas, que goza de muy buen ambiente en el plenario. Urge la aprobación de esta ley que sí garantiza que los pueblos indígenas se autodeterminen libremente, sin intervenciones extrañas.

Los problemas económicos son la consecución de una serie de factores sociales que se explican cabalmente en el apartado referido a este asunto. La principal solución, es el reconocimiento de los derechos indígenas para organizar propiamente su producción y redistribución, para que no dependan de los sistemas foráneos.

En relación con el problema educativo, que talvez para los objetivos del curso es el que más interesa, primero que todo, los profesores que vayan a trabajar en esas comunidades deben aprender la lengua vernácula para así promover un desarrollo integral del indígena. Con una formación bilingüe se garantiza la supervivencia de la cultura autóctona. Además, la malla curricular debe variarse en el sentido de que debe dársele más significatividad a los contenidos que ayuden a desarrollarse, todo esto asesorado y promovido por los mismos indígenas.

Como se menciona con anterioridad, la Ley de Desarrollo Autóctono de los pueblos indígenas debe aprobarse de manera que ellos mismos decidan la forma en que consideren pertinente organizarse de acuerdo con sus necesidades, sin intromisión de burócratas.

En lo que respecta a la tenencia de la tierra, las fuentes demuestran que es un problema muy complejo y difícil de resolver. Esto, debido a que a pesar de que existen las normas jurídicas para hacer valer los derechos de propiedad de las comunidades indígenas sobre sus tierras, el avance en este campo ha sido mínimo pues los aborígenes no cuentan con los mecanismos efectivos que garanticen el cumplimiento de dichas normas, en relación con invasores de sus tierras.

Y por último, la problemática de la salud puede resolverse con atención primaria y de prevención además de tomar en cuenta la medicina natural de la región. Además es necesario un sentido de responsabilidad más eficiente por parte de la Caja Costarricense de Seguro Social, de modo que se logre una cobertura amplia y segura en las reservas indígenas, respetando su medicina tradicional y sus propios médicos. Debe haber un trabajo conjunto entre médicos de la CCSS y médicos autóctonos entorno del problema de la salud.

Es de vital importancia, para nosotros estudiantes de último año de Licenciatura en Pedagogía, comprender con suficiente solvencia independientemente de la especialidad que seamos, la problemática indígena. Esto, pues como se demuestra a lo largo de estas páginas y de la experiencia con la visita al grupo indígena, han sido discriminados de muy distintas formas desde hace muchísimo tiempo. Por esto, nos corresponde como profesionales en educación, educar para la diversidad y para la convivencia armoniosa entre los diferentes grupos culturales. Sólo así, podremos reivindicar de alguna manera la exclusión social a la que hemos sometido a nuestros hermanos originarios de nuestras tierras.